Cine en las Arribes del Duero

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Doctor Zhivago, La Cabina, Del Pirineo al Duero...

Mapa de La Ribera del Duero en 1641, durante la invasión portuguesa

Cascada del Remolino. ARRIBES DEL DUERO
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miércoles, 11 de julio de 2012

Encuesta: Los Miradores de las Arribes del Duero que más gustan

El día 21 de abril del 2011 abrimos en nuestro blog hermano: 



"Historia de Las Arribes del Duero y Aldeadávila"  la posibilidad de votar en tus preferencias por aquellos Miradores de Las Arribes del Duero- SALAMANCA  que más te hayan gustado.


Este blog de Las Arribes salmantinas tiene una afluencia de lectores significativa hasta hoy: 150.600 páginas visitadas, y en la encuesta han participado 240 personas.





Los resultados gráficamente han sido los siguientes:




Los resultados en número, de las 241 votaciones han sido:



  • Miradores de Aldeadávila de la Ribera: 61 votos
  • De Pereña de la Ribera: 40 votos
  • De Villarino de los Aires: 28
  • De Mieza de la Ribera: 26
  • De Masueco de la Ribera: 18
  • De Vilvestre de la Ribera: 17
  • De La Fregeneda: 13
  • De Sobradillo: 12
  • De Saucelle de la Ribera: 10
  • De Ahigal de los Aceiteros: 9
  • De Hinojosa de Duero: 7.
Aunque haya un cierto voto en función de la pertenencia de cada lectora/lector del blog, los datos pueden servirnos como tendencia de los gustos y preferencias por nuestros bellísimos "Balcones" o "CODIS" como se dice en nuestra antigua Habla de la Ribera.

Gracias a tod@s los que habéis votado.

Esta foto del "Mirador del Salto de Saucelle" es impresionante. La FUNDACIÓN IBERDROLA- propietaria de la foto- dice que es del año 1954, y en ella se ve a un grupo de esforzados trabajadores bajando un pesado equipo métlico, cabina, con un sistema parecido a un teleférico: un cable de subida, y el otro de bajada:






Mirador del Castillo de Pereña de la Ribera, autor MARIO MARIQUELO RISINAS PEREÑA.

***  Los Balcones de Las Arribes del Duero,  vistos y admirados por los personajes a través de la Historia:


Poco se ha contado sobre la HISTORIA de LAS CODIS , y de los personajes de nuestra historia que se maravillaron ante la grandeza del enorme Cañón del Duero, o de mitos y leyendas alrededor de ellos. Las grandes culturas ibéricas han dejado aquí su rastro, al ser un cruce de caminos importante en la península ibérica -hoy en día no se diría-:


- En el período neolítico existen testimonios humanos en casi todos los núcleos de población, sobresaliendo en Palla Rubia, el Pozo de los Humos, Vilvestre y el Teso de San Cristóbal.

- Lo vettones se piensa que habitaron ya entre otros casi todos los asentamientos actuales. Nos han legado los verracos de Masueco de la Ribera, Ledesma y Lumbrales.
- Ya en la Historia uno de los primeros visitantes conocidos fue San Francisco de Asís, quien pernoctó y pasó una temporada en el s.XIII fundando el cenobio franciscano de La Verde, en Aldeadávila de la Ribera.
- La reina Doña Leonor de Aragón nació y se crió aquí, en la histórica Villa de  san Felices de los Gallegos.
-Al acabar este siglo XIII el infante real Sancho I Peh. gustaba de escaparse por estos remotos parajes, de las tribulaciones de su Corte de Ledesma.
- Algo parecido le sucedía, casi un siglo después al infante Enrique. 

De esta época medieval son muy conocidos los lances caballerescos  y apuestas entre caballeros para cruzar el Duero en sitios donde ra muy estrecho, como el "Salto del Caballero" en el emplazamiento actual de la Presa de Aldeadávila.





- Ingenieros famosos como José de Orbegozo y Gorosregui pasaron largos ratos y días observando lo bravío de sus aguas y estrecheces entre el Salto del Gitano y La Codi entre 1920 y 1930, antes de exponer la solución "Orbegozzo" para el reparto energético de la frontera del Duero. 


- Francisco Franco y Américo Thomas, jefes de estado de España y Portugal en los miradores de las presas de Aldeadávila de la Ribera, Bemposta y Almendra.


-Juan Carlos I, príncipe de España, y su padre Don Juan I de Borbón en el año 1964.





-David Lean, director de Cine -"Dr. Zhivago- en los días 14 y 15 de julio de 1965.


- En el mismo año el embajador de EEUU en España y el vicealcalde de Los Ángeles visitaron la Presa de Aldeadávila de la Ribera.



*El mágico lugar del "Salto del Caballero" hacia 1954. Es el emplazamiento actual de la bella Presa de Aldeadávila de la Ribera. Foto de Iberdrola.

-Antonio Mercero y José Luis Garci durante la filmación de "La Cabina" en 1974, así como su protagonista, el inolvidable José Luis López Vázquez.


- El último político famoso que gustaba de hacer escapadas hasta estos Saltos del Duero fue el fallecido Leopoldo calvo Sotelo, según nos aclara uno de sus hijos en las memorias (era ingeniero industrial).


-También la Consejera de Medioambiente de Castilla y León aprovechó el Convento de La Verde para presentar en el año 2009 el libro "Guía de la Naturaleza de Castilla y León".


- Todos los presidentes de la Compañía Iberdrola -antes saltos del Duero e Iberduero- entre los que destaca el salmantino Ignacio Sánchez Galán.





** Pero sobre todo, los Miradores de las Arribes han sido fuente de inspiración poética y literaria de escitores como Matilde Cherner y Hernández -en su novela corta "La Venganza"-, el poeta villarinense José Miguel Ullán, el novelista Luciano González Egido, el discípulo de Unamuno Federico de Onís, quien pasó un mes en Aldeadávila -agosto de 1910-, recogiendo el romancero oral de Corporario, y sobre todo el inolvidable MIGUEL DE UNAMUNO , ya a partir de 1895, quien diera forma literariaa y fama universal a esta bella comarca ibérica.


- No nos podemos quejar de nuestro mayor patrimonio natural y Cultural, ¿no os parece?


*Más información en WIKISALAMANCA:






*La "Cascada de Abicheiros" entre Bruçó y Vilarinho dos Galegos, vista desde el Mirador del Picón de Felipe, Aldeadávila de la Ribera.


*"ABISMOS DEL DUERO EN FERMOSELLE" Visita de Miguel de Unamuno el 1 de mayo de 1902. Otro mágico mirador sobre el DUERO DOURO y el Tormes, entre Villarino de los Aires y Fermoselle.




*Otro magnífico Mirador de las Arribes del Duero: "Los Humos de Masueco" entre este pueblo y Pereña de la Ribera, visto y hecho literatura por Miguel de Unamuno en los primeros días de mayo de 1902, hace 110 años ya.









http://ctmonleras.blogspot.com.es/2012/07/far-west.html

O estas bellísimas fotos del Mirador de la Presa de ALDEADÁVILA y MIRADOR DEL FRAILE, publicadas por IBERDROLA en 1987:





Las fotos más divertidas son las de los Muchachos y jóvenes de los CAMPOS INTERNACIONALES DE MONLERAS, SALAMANCA:


























Mirador sobre el Duero en Aldeadávila en los años 70.

Preciosas vistas del Duero desde MIEZA DE LA RIBERA, por el artista ALS NIELSEN:





lunes, 2 de abril de 2012

Por la FRONTERA DEL DUERO: La Ruta de LA VERDE

Parece que no pasa el tiempo por esta singular tierra de Las Arribes. Diez años después, esta publicación "Por la Frontera del Duero" continúa teniendo plena vigencia.


Gracias a nuestros amigos de La Peña "El Lagarto" de La Zarza de Pumareda:


La ruta de La Verde



El convento franciscano, entre brañas y farallones


EN AQUEL PUEBLO, CUENTA LA LEYENDA, VIVÍA UNA HERMOSA DONCELLA CRISTIANA QUE SE DEDICABA AL PASTOREO. UN MORO RICO SE PRENDÓ DE SU BELLEZA Y, UN DÍA, VIÉNDOLA SALIR AL CAMPO, DANDO PARTE A OTROS MOROS, SALIERON EN SUS CABALLOS EN BUSCA DE MARINA, COMO ASÍ SE LLAMABA LA PASTORA.








Dicen que cuando los sabios hablan, los ignorantes hemos de callar y pasar desapercibidos. Por eso, como turista de ciudad, viajero intermitente por los pueblos de esta Salamanca desconocida, siempre hallo alguien que, bien sea por haber nacido en el corazón de nuestra tierra o por recorrerla a pie desde hace años, la conoce y ama como si la hubiera traído al mundo.


Eso me sucedió con Eusebio Fernández, profesor de Inglés en el Instituto de F.P. de Alba de Tormes.


Cada piedra, más si se mueve en Las Arribes, tuvo a Eusebio encaramado a ella, indagando, con la pasión del que nació y quiere morir en Aldeadávila –la Aldea que pone coronas junto al Duero- en la historia o en la intrahistoria de estos pueblos de frontera.


Corretean las carreteras, en forma de serpiente, a lo largo de estas riberas inaccesibles por sus muchos puertos; Saucelle la del Salto, Vilvestre la del Taller Neolítico, La Zarza de Pumareda, y por fin, la Aldea de los Picones – del Fraile, de Felipe- la Aldeadávila de la Ribera.


Me pregunto si esta ruta para los domingos podría ser, a diferencia de otras, una travesía por los corazones de la gente de nuestros pueblos, la intrahistoria de tantos Eusebios con las costillas amarradas al terruño quieren redescubrir a fuerza de subir peñascos y consultar archivos.




Y con él, o mejor, gracias a él, contaré la Historia de Santa Marina de La Verde, del mismo modo que él me la hizo llegar, garabateada de su puño y letra. La ruta en sí misma, la forma de llegar desde Aldeadávila, si queréis la dejamos para otro día:


“Cuatro leguas distante de este lugar de La Verde, hacia Levante, se hallaba un populoso lugar llamado Las Uces. España vivía en la opresión inquieta de los moros, y este pueblo –el de Las Uces- era uno en el que la morisma dominaba toda la ribera del Duero, pero no así las breñas y los farallones de las laderas del mismo río, por ser tierra costosa para el cultivo, manteniéndose así inhóspita e inculta.






En aquel pueblo, según cuenta la leyenda, vivía una hermosa doncella cristiana que se dedicaba al oficio de pastorear. Un moro rico se prendó de su belleza y, un día, viéndola salir al campo, dando parte a otros moros, salieron en sus caballos en busca de Marina, como así se llamaba la pastora.




Marina, percatándose de las intenciones del moro, salió corriendo – o volando como dice la leyenda- río Uces abajo, hasta el término de La Zarza. Allí tomó el regato del Pinal (hoy Rupinal) que va a morir al Duero entre los términos de Mieza de la Ribera y Aldeadávila.


Debió llegar Marina exhausta hasta la misma orilla del caudaloso Duero y-dice la leyenda- que, rogando a Dios, se dirigió a una peña diciendo: “Ábrete Peña sagrada, que llega Marina cansada”.


Los moros, de vuelta al pueblo de Las Uces, informaron que Marina quedaba encerrada en una peña, en las riberas del río.




La noticia corre de boca en boca, de moros a cristianos, y se empieza a llamar a esa Peña: “La Peña de la Marina cristiana”.


El regreso de los cristianos


una vez expulsados los moros de castilla volvieron los cristianos, poblando la tierra de salamanca y el Condado de Ledesma, y se acuerda edificar una ermita en la soledad y desierto de la Peña Marina








Con el nombre de Nuestra Señora del Pomario o Manzaneda, debido a lo frondoso del lugar y a algunos manzanos silvestres de la zona.



Volviendo a la historia, los Condes de Ledesma y otros nobles, muchísimos años más tarde, deciden hacer una cacería por este inculto y breñoso lugar.


Los perros, con un finísimo olfato, llaman la atención de sus dueños al ladrar con insistencia en la boca de una cueva en la que, con sorpresa de todos, se hallaron los huesos, perfectamente ordenados, de un cuerpo humano.


Y lo que desde los moros había sido fábula, cosa inventada, ahora se transforma por estos mismos huesos pregoneros de la verdad en cosa cierta.


En toda La Ribera se empezó a llamar a aquel lugar como Santa Marina, y quedó la Ermita y restos de la santa a disposición de los Condes de Ledesma.





San Francisco de Asís


Pasan los años y, en el 1213, llega el seráfico San Francisco a España, a fundar conventos. Estuvo dos meses en Ciudad Rodrigo, donde funda el Convento de San Gil.


Algún tiempo después, hallándose los Condes de Ledesma en Ciudad Rodrigo, invitan a los religiosos de ese convento a tomar posesión del Eremitorio de Manzaneda o del Pomario y de Peña Marina. Y como tales en su oficio, los religiosos iban y venían de Ciudad Rodrigo a Aldeadávila, siendo de notar que eran muy pocos en número, tres o cuatro. Así estuvieron más de 200 años.



La Bula

La Ermita ya amenazaba ruina –piensen la de años que han pasado- y los Condes determinaron repararla, comenzando ésta en el 1445 en tiempos del Papa Nicolás V, quien concedió indulgencias a los que ayudaran a levantarla y repararla.


Este mismo año de 1445 es nombrado Papa Calixto III, papa español que expide la Bula en la que llama “Santa” a la venerada doncella Marina. A partir de la Bula deja de llamarse el lugar “Nuestra Señora de Manzaneda” y pasa a denominarse “Santa Marina de la Verde”.



Sigo en los folios de Eusebio, en su despeñadero de historias apasionantes y santas, avanzando en los años hasta 1710, contándome, con lujo de detalles, cómo desde Portugal se bombardeó el lugar de La Verde. Y la imaginación me vuela sobre este papel que copio, viéndole ya arqueando el brazo para simular la trayectoria de la bala, o silbando, o persiguiendo hasta el sonido del cañón enemigo para ilustrarme esta ruta por la historia.



En 1710 es bombardeado desde el lugar de Lagoaça, del vecino reino de Portugal, por Millork Burac, oficial inglés auxiliar del rey D. Pedro II de Portugal, cuando pasaban las tropas desde la plaza de Miranda do Douro hacia Almeida. Por suerte, las piezas de artillería, bombas y granadas, no impactaron ninguna en el convento.


En el siglo XIX el Convento es abandonado con la exclaustración, y el vergel de la Huerta pasa a un vecino de Aldeadávila, a Pedro Pereña Caballero.


En el año 1907, el Convento no tenía dueño y se encontraba ya en ruinas. Si bien, la huerta y sus olivares seguían en propiedad de Pedro Pereña.


Y por fin, en 1960, es reconstruido para Hospedería por Iberdrola hasta los días actuales.




Ésta es la historia, según me la cuentan de esta hospedería, junto a la Presa de Aldeadávila.


Juzguen los lectores si mereció la pena.


Texto: Eusebio FERNÁNDEZ y Carlos DOMINGO GARCÍA.


Fotografía: C. DOMINGO.