Cine en las Arribes del Duero

Cine en las Arribes del Duero
Doctor Zhivago, La Cabina, Del Pirineo al Duero...

Mapa de La Ribera del Duero en 1641, durante la invasión portuguesa

Cascada del Remolino. ARRIBES DEL DUERO

miércoles, 13 de junio de 2012

El Corral de los Buitres

La vida de todos los pueblos de LAS ARRIBES del DUERO ha girado siempre alrededor de la naturaleza, pues ella es la que nos da vida y los alimentos, la que regenera nuestras viñas y campos. El agua, las cascadas del Duero y los arroyos, las riadas, los días de llena, las águilas, los alimoches, los buitres... cada uno ha jugado su papel en la vida sencilla de campo de estas gentes de Las Arribes.

Por cada esquina, por cada fuente, los viejos del lugar te contaban antaño historias muy sencillas, hechos trágicos o divertidos, que con el paso de los años y los siglos se habían convertido en míticos.



Así, a la parte de arriba del sitido donde se encuentra la Presa de Aldeadávila de la Ribera se le llamaba "El Salto del Gitano", a la parte inferior que era un derrumbadero de rocas, y de cascadas y rápidos con grutas incluidas se apodaba "El Pozo de los Buitres" y se acudía de excursión o "a rodar el huevo". Los cabreros, precisamente por estar siempre solitarios, y rodeados de sus cabras, riscos, peñas y buitres tenían su mitología especial, al igual que los cientos de historias de contrabandistas de postguerra, años 40 y 50. En Mieza de la Ribera, muy cerca de "La Codi" también se puede admirar la recta del Duero desde el "Mirador del águila".

No había problema con los animales que morían, ni con el "mal de las vacas locas", puesto que el Concejo, hasta los años 50 tenía alquilado un Corral en "La Horca" en donde se depositaban los cadáveres de mulos, borriquitos, ovejas, cerdos, incluso vacas que morían, y después de examinar el albéitar, se tiraban los cadáveres en este corral...poco tiempo tardaban los buitres y águilas en reunirse a montones para devorar los restos, y permitir que la Naturaleza siguiese su camino...de una forma natural.



¡Cuánto podíamos aprender ahora!


Frutales en La Horca de Aldeadávila de la Ribera







El Barrio de las Eras, se llamaba anteriormente La Horca, porque era el lugar de ajusticiamiento, a la salida de la Villa.

El "Pozo de los Buitres" en los años 50. Actual solera de la Presa de Aldeadávila de la Ribera. SALAMANCA

lunes, 11 de junio de 2012

Por la Frontera: "La Ruta de los Cañones del Duero"


Pocas cosas han cambiado desde esta publicación "Por la Frontera del Duero" : quizás más despoblación en nuestros pueblos, una mayor desesperanza sobre el futuro de nuestros hijos, y esta crisis que terminará por llevarse el trabajo de 30 años.


Gracias a nuestros amigos de La Peña "El Lagarto" de La Zarza de Pumareda, continuamos con esta publicación de hace 17 años:

http://lagartozarza.blogspot.com

Al pie del gran Cañón del Colorado
Tierra fértil de buen vino, buen aceite, buena gente

Se dijo aquí, en esta misma página, hace dos semanas: desaconsejamos cualquier intento por conocer Aldeadávila de la Ribera en una sola tarde, incluso para aquellos que se han emparejado de por vida con el estrés.
La urgencia de la vida moderna, el constante acoso de las manecillas del reloj, el picnic rápido de diez minutos son imprudencias para no-ver y no-escuchar en este paisaje de piedra y agua. Igual que ciegos y sordos a propia voluntad. Por eso insto: tomad todo el tiempo que necesitéis para no salir decepcionados de estos cañones de granito por los que se oculta el Duero. Si es posible, dedicad un fin de semana –al menos un día completo-  con el automóvil olvidado en Aldeadávila-pueblo y recorred cualquiera de las rutas que se proponen a pie o en bicicleta, para mejor tomar el pulso a los caminos –muchos y amplios- que conducen hasta el río.
El pueblo

Aldeadávila de la Ribera es uno de los poquísimos ejemplos de la provincia donde la gente parece vivir satisfecha. Quién más, quién menos tiene un trabajo –nos sorprendió los numerosos proyectos emprendidos por el Ayuntamiento para crear empleo-, se disfruta de un nivel de vida aceptable y, para colmo, la hospitalidad se practica en la calle con algo más que buenas palabras.
Incluso, midiendo el malhumor de cada pueblo según la fiereza de sus pueblos callejeros, diré que en éste los perros ni ladran. Por si acaso, no os fijéis. Cada uno cuenta la historia mo la vió.
En las tabernas, sobre todo las de la Plaza, junto a la Iglesia, pedimos el vino de la tierra –cuidado con él, crea pronto afición- y escuchamos, de labios de los parroquianos, las viejas historias del Salto de Aldeadávila. Los hombres que se jugaron la vida, sobre el vacío, a varios cientos de metros sobre el Duero para construir una Presa, los arrestos para viajar por los “quitamiedos” en el trapecio de la muerte, la campana de la Iglesia, ¿Será un hijo, un marido, un padre el que cayó esta vez?
"El Tío Vintrilis" regresando con la cosecha diaria de la Huerta, Aldeadávila de la Ribera 1995. SALAMANCA
-el nudo en la garganta- y la valentía de una gente que lleva a sus espaldas la tragedia de 75 hombres/niños despeñados. “Son muchos más –dice uno- quizá 200 ó 300, pero nuca contaron los desaparecidos”. Era un viernes por la noche, y los dos que escribimos esto hacíamos ronda por los bares escuchando viejas historias.
La play de “El Rostro”
Al día siguiente, tomando el camino que parte junto al albergue[1], bajamos hasta la playa de El Rostro. A primera hora la niebla había puesto una suave película blanca sobre las viñas; alguna bestias, guiadas por el ramal, llevando detrás un arado con ruedas, bajaban también por el camino. Una, dos, hasta tres pudimos contar. A lo lejos, los sonidos-ecos de una azada que golpea la tierra a ritmos regulares; la tierra es fértil, muy fértil, tanto como los corazones, dando mayor razón para madrugar y hacer música entre las viñas y los olivos. La misma tierra que hizo buen vino de las laderas del Duero, con uva variedad Juan García, buen aceite –Aldeadávila cuenta con su propia almazara- y buena gente. Los cuatro elementos, como cuatro puntos cardinales – Duero, vino, aceite y gente- se han hecho uno con la tierra, igual que ella, o mejor que ella, recios y nobles como las escarpadas laderas del río, trabajadas hasta la misma orilla, allí dónde sólo llega el águila real, el buitre y la cigüeña negra.
Los comienzos del barco "CORAZÓN DE LAS ARRIBES" con la autora de la publicación.

De repente, el camino desciende en un vértigo hasta el río rompiendo piernas y de nuevo se nivela hasta las últimas bajadas, a medio kilómtero del embarcadero.
De la Playa al Picón de Felipe
Junto a la Playa, Manuel Sevilla alquila piraguas y canoas para aquellos que quieran adentrase en las aguas del Duero en silencio. Un pequeño barco a motor y una zodiac completan las pertenencias del embarcadero. Actividad familiar, controlada –asegura que es el primer interesado en no afectar a las especies salvajes-, para pequeños grupos. Nada de turismo masivo, ruidoso. Al montar en la zodiac, según nos acercábamos a los cañones, paraba el motor para imponer silencio. Allí en lo alto -¿lo véis?- hace su nido el águila real. Y allí va la garza, y encima de esas peñas –no hagáis ruido- los reyes de este paraíso internacional: los buitres.
Bajo el Picón de Felipe, con el corazón encogido por la altura de los precipicios, en este mar interior sin leyes humanas, la zodiac dio la vuelta; el Sol abarcaba el mediodía indicando el final de nuestra jornada.
Texto y Fotografía: Carlos DOMINGO GARCÍA.
DATOS DE INTERÉS
Ruta propuesta: Senderismo o bicicleta. Desde el pueblo de Aldeadávila de la Ribera (Salamanca) hasta la Playa de El Rostro.
Paseo en barca desde la Playa hasta el Picón de Felipe.
Nivel de dificultad: desde el pueblo hasta la Playa de El Rostro: Senderismo (media), Bicicleta (alta).
Longitud: 13 kms (ida y vuelta)
Duración aproximada del trayecto. 2 horas y media (ida y vuelta)
Duración paseo en barco: 2 horas.
Principales atractivos de la Ruta:
Vislas panorámicas
Fauna y Flora.
Formas de acceso desde Salamanca:
En autobús: Empresa “Las Arribes”. Tfno: 923-222.33.88
De Lunes a Viernes:
Salidas de Salamanca: 10,00, 13:15 y 18:15 horas.
Salidas de Aldeadávila: 7,00, 12,00 y 15,15 horas.
Sábados:
Salidas de Salamanca: 10,00 y 15,10 horas.
Salidas de Aldeadávila: 7,00, 9,00 y 12,00 horas.
Domingos:
Salidas de Salamanca: 17,30 y 22,00 horas.
Salidas de Aldeadávila: 13,00 y 19,30 horas.
Dónde comer:
Albergue La Noria (tfno: 923-50.50.39)
-          Calidad gastronómica
-          Especialidad solomillo de ternera: 1775 pts.
-          Menú del Día: 900 pts.
Mesón La Cabaña (tfno: 923-50.50.12)
-          Ambiente rústico
-          Pistos caseros
-          Menú del día: 900 pts.
Dónde dormir:
Albergue la Noria
-          Habitaciones con calefacción
-          Ideal para grupos
“El Paraíso”
Otros servicios:
Alquiler de bicicletas
-          Albergue la Noria
Alquiler de barcas, canoas y piraguas
-          Tf: 923-52.63.59

Salto de Aldeadávila de la Ribera en 1995, fotografiado desde el mítico "Picón del Tiú Felipe"






[1] “Albergue la Noria, construido a finales de los años 80, en Aldeadávila de la Ribera.

domingo, 10 de junio de 2012

Cursos de verano de la USAL en las Arribes del Duero

Este verano la USAL Universidad de Salamanca realiza cursos y actividades de verano en Aldeadávila de la Ribera, y en Guarda Portugal.


Curso: GEOCAMPAMENTO EN EL ENTORNO DE LAS ARRIBES DEL DUERO.
Directora: Mª MERCEDES SUÁREZ BARRIOS
Fechas: 31 de julio al 10 de agosto
Info: msuarez@usal.es


En la vecina ciudad portuguesa de Guarda también se celebra un curso del 4 al 7 de julio: "Fronteras y Cohesión territorial" 3 créditos.
Info: http://www.cei.pt




Cuando se abrió el Campus de verano de la Universidad de Salamanca USAL la primera localidad en acoger cursos fue precisamente la Villa de Aldeadávila de la Ribera, y más recientemente se han celebrado cursos en Saucelle de la Ribera y Trabanca (Arqueología en las Arribes del Duero).

viernes, 8 de junio de 2012

Vistas de las arribes en junio

La Villa de Aldeadávila de la Ribera, de 1400 habitantes, situada en la transición de la penillanura de la Ramajería y la campiña que la une al Duero.

Aldeadávila es bien visible a larga distancia, marcando un perfil verde en la ladera, como las perlas de un rosario que se desparraman por la ladera...





















miércoles, 6 de junio de 2012

Preciosa arquitectura tradicional en La Ribera del Duero

La Ribera del Duero salmantina, al igual que La Ramajería guardan tesoros escondidos de arquitectura popular en granito, unas veces del s.XX, muchas del XX...y todavía pueden encontrarse monumentos de la segunda mitad del XVIII.

Como no damos el valor que realmente tienen nuestros monumentos, podéis ver que muchas veces están en ruina...si estuviéramos situados en otra Comunidad, realmente destacarían y se conservarían con todo el valor y belleza patrimonial que tienen.

Corral en La Horca de Aldeadávila de la Ribera, primera mitad del s.XX. Este corral sin duda, fue uno de los mejores de esta villa ribereña

Casita humilde, sin bodega, ni corral anexo en la Plaza de Masueco de la Ribera. Arribes de Salamanca. Una lástima que no se restaure.


La misma casa con su frente completo.

Perfil de la Torre de Masueco de La Ribera, desde la entrada por Ledesma, a través de "La Calzada Vieja de Ledesma L-35"
Se trata de un castillo del S.XV en gótico isabelino, en el que se descubren numerosos arcos en medio punto. Masueco de la Ribera era una de las Rodas de la Tierra de Ledesma, es decir, uno de los puntos principales donde el Concejo de Ledesma cobraba los impuestos por entrada de mercancías, sobre todo de ganados.

Calzada romana, de origen vetton a la salida de Masueco de la Ribera, con dirección a La Verde, y situada a escasos metros del Castillo de la imagen anterior. Se conservan más de 100 metros de esta antigua calzada, y que tuvo una gran importancia en el comercio, y en el movimirnto de personas y de tropas del Concejo de Ledesma durante toda la Edad Media y hasta el s.XIX.

sábado, 2 de junio de 2012

Restos del Cenobio franciscano de La Verde: Arribes de SALAMANCA

En los primeros años 50 del siglo pasado, justo cuando empezaba a crecer el número de trabajadores que tenía emplazados en la obra del salto de Aldeadávila, la empresa Saltos del DUERO, antecesora de la actual IBERDROLA,S.A. era frecuente disfrutar de días de campo en las Arribes de Aldeadávila: una bota de vino, longanizas, hornazo, y algo de fruta, y de caminata. Los días de paseo por las Arribes, por aquellos difíciles caminos eran en domingo, el único día festivo semanal, y además, sin los obreros de la Presa de Aldeadávila, siempre tan ajetreados...

Primeros años 50: excursión a las ruinas del Convento de La Verde. se aprecian dos muros en escuadra, y una chumbera


Cascadas y peñascos junto al actual emplazamiento de la Presa de Aldedávila: lugar mítico donde trascurrieron historias increíbles como "EL SALTO DEL CABALLERO" y "EL SALTO DEL GITANO".

Fuente de las fotografías: Libro de Fiestas de Aldeadávila de la Ribera, año 2001.

Editora: Ayuntamiento de Aldeadávila.

El lecho de la Presa de Aldeadávila de la Ribera, casi listo para comenzar la descarga de hormigón. Los trabajadores llamaban a este montículo de 600 metros: "El Basto"

viernes, 1 de junio de 2012

Entre abril y mayo

Josefa Gallego, 93 años, es de esa clase de personas dadas a usar los refranes para cada momento de la vida, mucho más si se trata de las estaciones, en una vida anclada en la agricultura, la meteorología, y las escasas cosechas que se recogían en la Ribera salmantina.

La informante Josefa Gallego, a pesar de su edad recuerda vívidamente romances orales, cuentos antiguos, y canciones que se recitaban en nuestros pueblos a fines de la década de los años 20.



Coincidiendo con el fin de mayo, me ha contado el siguiente refrán:

"Entre abril y mayo

componen el año".


Así de verde está la primavera a 1 km. escaso del casco de Aldeadávila de la Ribera. Arribes de Salamanca

Como no lo entendía a la primera me lo explicó:

"...unas veces lo estropean

y otras lo componen..."








Tranquilo borriquito a la salida de Masueco de la ribera, junto a la calzada romana entre Ledesma y La Verde. SALAMANCA

Las zangas también son parte de la arquitectura popular, y del patrimonio de Las Arribes de Salamanca, en este caso en Aldeadávila de la Ribera.

Almendrales y viñas a la salida de Aldeadávila de la Ribera, camino de la frontera del DUERO.