Cine en las Arribes del Duero

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Doctor Zhivago, La Cabina, Del Pirineo al Duero...

Mapa de La Ribera del Duero en 1641, durante la invasión portuguesa

Cascada del Remolino. ARRIBES DEL DUERO
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lunes, 22 de agosto de 2016

Los Patronazgos de Don Beltrán de la Cueva

La Historia diferente de las Arribes del Duero, parte 127.

Para comprender mejor la función del convento de Santa Marina en la corte del valido de Enrique IV, el duque de Alburquerque -Don Beltrán de la Cueva-, es necesario conocer los mecenazgos y patronazgos que estableció sobre conventos, hospicios y hospitales.
Mecenazgo y patronazgo
La Orden de San Francisco siempre había sido, ya con anterioridad a D. Beltrán de la Cueva, objeto de una dedicación y atención mayor por parte de la Corona de Castilla y León: empezó esta relación preponderante con Enrique II, pero vivió un avance considerable con Juan II; y finalmente Enrique IV también le dotó a esta Orden de una protección especial[1]
Como es sabido, la cabecera del ducado de Alburquerque era Cuéllar, especialmente querida por D. Beltrán, y a esta Orden mendicante también pertenecía el monasterio de San Francisco de Cuéllar, que recibió numerosas donaciones de la familia, llegando incluso a ser elegido para el enterramiento de la rama principal de la familia Cueva.
Para situarnos históricamente, decir que el año de la fundación del Monasterio de San Francisco de Cuéllar es dudoso, pero parece que para 1.247 ya se encuentran testimonios de su existencia[2]
Estado actual del Convento de SAN FRANCISCO, CUÉLLAR. Fuente de la foto: http://www.hanway.es/paseando-por-cuellar-segovia/
de Hanway.es
Las referencias a él durante los siglos XIII y XIV son muy escasas, y empiezan a hacerse más numerosas a partir del momento en el que D. Beltrán recibe la villa de Cuéllar, y empiece a establecer su patronazgo sobre él. Este patronazgo se tradujo en donaciones de la familia, y en la construcción de la capilla donde serían enterrados los miembros del linaje. Don Francisco Fernández de la Cueva, y sus herederos, siguieron haciendo concesiones a este monasterio.[3] D. Beltrán de la Cueva recibió “licencia del custodio” en 1.476, para edificar una capilla para su sepultura, así como la de sus sucesores.
Pero tuvo que ser su hijo D. Francisco, duque II de Alburquerque, quien tuvo que hacerse cargo de concluir las obras de la capilla, puesto que a su padre no le dió tiempo de verlas concluidas, terminándolas D. Beltrán II, duque III de Alburquerque.
Por otra parte, sabemos que el convento de San Francisco de Cuéllar, fue objeto de la venta y sustracción de objetos y alhajas, puesto que el papa Alejandro VI, tuvo que emitir una bula prohibiendo estas acciones, bajo pena de excomunión, así se lo había pedido D. Francisco Fernández, debido a las enajenaciones, ventas y trueques de los objetos custodios que tanto su padre como él habían donado al monasterio con la finalidad de culto.[4] Un año después, en 1.473, fray Martín de Cogeces, prior del monasterio de Santa María de la Armedilla[5], dió aviso a Fray Francisco de Segura, vicario general, al vicario provincial, y al “guardián de San Francisco” de esta prohibición formulada por el papa, informando de la severa pena para quien la incumpliera.[6]
Sobre este monasterio de San Jerónimo, también es interesante comprobar que los duques ejercieron patronazgo, por la documentación conservada, aunque ésta sea a partir del tercer duque de Alburquerque.
En Cuéllar, que es el centro del ducado de Alburquerque desde que se la concediera en 1.464, éstos también favorecieron y patrocinaron a otros monasterios e iglesias[7], pero también a instituciones benéficas, como por ejemplo el Hospital de Santa María Magdalena de Cuéllar, del que sabemos que D. Beltrán de la Cueva hizo donación de 2.000 maravedíes anuales, para que fueran gastados en alimentar y calentar a los enfermos pobres que acudieran a este hospital[8].
Con relación al monasterio de Santa María de la Armedilla, se tomó la decisión en 1.437 de que la administración del Hospital de la Magdalena fuese responsabilidad por un tiempo, de los frailes de un monasterio de gran significación para los duques de Alburquerque: el de Santa María de la Armedilla[9]. En Cogeces del Monte, en la actual provincia de Valladolid, y a petición de Cuéllar (a cuya Villa y jurisdicción pertenecía), se comenzó a levantar este monasterio cisterciense. A comienzos del s. XV, en 1.402, pasó a la Orden de los Jerónimos, gracias a la cesión que realizó el infante D. Fernando, hijo del monarca Juan I a favor de ésta. Se erigió en 1.405, gracias a una bula del papa Benedicto XIII, siendo poblada por monjes del monasterio de La Mejorada[10].
Sobre las concesiones hechas por los duques de Alburquerque al monasterio de Santa María de la Armedilla, sabemos que en 1.489, el duque y su esposa, que era en dichos momentos Dª. María de Velasco, hicieron donación de 6.000 maravedíes anuales a los frailes del monasterio, situados en la villa martiniega de Cuéllar; a cambio, los frailes se comprometían a rogar por las almas de los otorgantes (duques de Alburquerque), y de sus antepasados, así como por la del monarca Enrique IV[11]. Fue D. Francisco I (II Duque de Alburquerque), quien intervino en las reformas del edificio conventual, y quien confirmara al monasterio los privilegios que había recibido con anterioridad de los monarcas[12]. Finalmente, también en 1489, el primer duque, D. Beltrán, fundó una capellanía en el convento de monjas de San Salvador, perteneciente a la Orden de San Benito, que estaba situada extramuros de la villa de Ledesma[13]. La Orden benedictina era muy influyente en aquella época, sobre todo a raíz de la fundación de San Benito de Valladolid por Juan I[14].


[1]         J. M. NIETO SORIA, Iglesia y génesis del Estado Moderno..., pp. 390 ss.
[2]         Situamos la creación del primitivo convento de El Manzano o La Verde entre los años 1.213 y 1.247, a falta de documentos que lo testifiquen.
[3]         La bula de fundación la otorgó el papa Inocencio IV en 1.244. B. Velasco Bayón, “Historia de Cuéllar, pp. 160 y 313”.
[4]               Roma, 16 de septiembre de 1496, ACDA, Nº 151, leg. 1, add. nº 13.
[5]         Monasterio de la Orden de San Jerónimo, y situado en Cogeces del Monte, Valladolid.
[6]               Monasterio de la Armedilla, 10 de junio de 1497, ACDA, N.º 151, leg. 1, add. n.º 13.
[7]              Tenemos como ejemplo la cesión de 250 mrs. Anuales, a través de un censo que ahabía impuesto, a determinadas casas, a favor de la iglesia y la fábrica de San Esteban (Cuéllar, 7 de febrero de 1.511, ACDA, Nº152, leg.2, add. B).
[8]              Monasterio de santa María de la Armedilla, Cogeces del Monte (Valladolid), 18 de abril de 1.492, AHMC, Sección I. Refrenda y escrita por D. Gonzalo Fernández de Toro, Contador de D. Beltrán.
[9]         Esta situación duró poco tiempo, y pronto pasó a depender del concejo de Cuéllar. B. VELASCO BAYÓN, Historia de Cuéllar, pp. 199 ss.
[10]             Diccionario de historia eclesiástica de España, A. Aldea, T Marín y J. Vives (dirs.), Madrid, 1972-1977, vol. III, p.1663.
[11]          Cuéllar, 11 de febrero de 1489, ACDA, N.º 7, C.ª 7, n.º 38 y Monasterio de Sta. María de la Armedilla, Cogeces del Monte, 22 de enero de 1.492; AHMC, secc.I, nº 50.
[12]           B. VELASCO BAYÓN, Historia de Cuéllar, pp. 301-302.
[13]          5 de mayo de 1489. ACDA, N.º 141, leg. 2, n.º 4. Se trata de un traslado con fechado en 1500.
[14]           J. M. NIETO SORIA, “Iglesia y génesis del Estado Moderno...”, pp. 400 ss.

jueves, 7 de enero de 2016

Enrique III de Trastámara y Ledesma 1390-1406

La Historia diferente de LAS ARRIBES DEL DUERO, parte 120.


El reinado de Enrique III [1](1390-1406) se abrió con una minoría de edad presidida por desavenencias entre los nobles, en relación con el Consejo de Regencia, y la necesidad urgente de un Tratado de paz con Portugal. Las Cortes de Burgos de 1392 deciden que el Consejo de Regencia esté integrado por las personas que Juan I había señalado en su testamento, y es aquí cuando repercuten en las tierras de Salamanca las divisiones que tienen lugar en las altas esferas políticas del reino.
El rey había enviado como frontero a Salamanca al maestre de Calatrava, don Gonzalo Núñez de Guzmán con 400 lanceros, pues había terminado la paz con los con los portugueses, pero debe acudir al alcázar de Zamora a pacificarlo. Las condiciones para pacificarlo era que Ledesma pasara a formar parte de los dominios de Nuño Núñez.
Pero cuando todo parecía solucionado, fueron los habitantes de Ledesma quienes no quisieron aceptar las condiciones.
Ellos eran vecinos de una frontera peligrosa, y con una tregua de paz que había expirado recientemente, no se fiaban del hombre que les habían enviado como “alcayde”, y escribieron al rey para que revocaran tal decisión, pues tenían miedo de que iniciada la guerra, Nuño Núñez los entregara a Portugal. Incluso amenazaron al rey con la promesa de que, si llegaba Nuño Núñez a Ledesma, ellos marcharían a otra parte, abandonando Ledesma: “pues no se querían tener en aventura sus cabezas”.
El rey solucionó el conflicto logrando que Nuño Núñez  renunciara a Ledesma en 1393.
Foto antigua de Puerta en el Castillo de ZAMORA. Asociación cultural benito Pellitero. Fuente: Otto Wunderlich. F.P.H.



[1]         GONZÁLEZ GARCÍA, Manuel: “SALAMANCA en la Baja Edad Media”. Ediciones Universidad de Salamanca, 1982. ISBN: 84-748-12054. pp 22 a 30.

miércoles, 17 de junio de 2015

Parroquias, aldeas y lugares de Ledesma en el s.XIII

La Historia diferente de las Arribes del Duero- parte 108

Parroquias, anejos, aldeas y lugares: siglos XII al XV

El libro de José Luis Martín es muy esclarecedor en cuanto a nombres de poblaciones antiguas de la Comarca de Ledesma hacia 1259:
Quadreleros; Frades; Olmellos con Carrascal; Iusbado; Bannos cum Contensa; Spino con Penna Meçer; Tirados, Cabra , Veyga; Pozos, Sexo de Pelay Vinnales; Sçafron; Donninos; Ercina; Molledes con Villar Seco; Sexolo; Welosino; Sarrazín Yuanes con Talla Formentos.
Sabemos del nombre de lugares y aldeas relacionados con la orden de Santiago, y enclavadas en la ALDEADÁVILA actual:
Ribiela, Aldea de Avila y Quintana. 
El primer texto largo que tenemos de Aldeadávila, es de abril de 1269 y está rubricado en Salamanca:
“et in Villoria perpetuo et irrevocabiliter valitura, ac donatione qua in RIBIELA, et in ALDEA DE AVILA et in QUINTANA pro me penitus revocata, loco cuius revocationis facte, videlicet, de RIBIELA, de ALDEA DE AVILA, et de QUINTANA,…”
También se conoce un lugar denominado CORNOCAL en el siglo XIII, que probablemente se corresponda también con ALDEADÁVILA (El Alcornocal).
Es un texto de 5 de junio de 1223:
“CORNOCAL cum aldeis istis:

Momos, Petro Amato, Quintana, Barrocalejo, Pedro Longo, Lalavida, Castelejo y Aldeola, Torre de Adriano.”
También se describe la composición de la denominada “Balía[1] de Ledesma”:
“Iglesia de San Nicolás, Zafrón, Zafroncino, Santiz, Val de Ossa, Moreiras, Sancta Marina y Golpejas de la Vega
La flor del olivo, representada en el portalón gótico de la Iglesia de Aldeadávila de la Ribera.
Gracias al libro “Diócesis del Reino de León. Siglos XIV y XV”, editado por “Centro de Estudios e Investigación San Isidoro de León”[2], sabemos la composición de parroquias e iglesias de sus anejos, de cada una de las diócesis existentes en el antiguo Reino de León, tanto en los siglos XIV y XV. Observamos que gran parte de los anejos (iglesias) actualmente han desaparecido, y en otros es necesario seguir el nombre para localizar la población actual.
La diócesis de Salamanca tenía en el siglo XIV cuatro arcedianos (“arzedianatos”): Salamanca, Alba (de Tormes), Ledesma y Medina (del Castañar). De éstos dependían a su vez los arciprestazgos. En la organización territorial de la Edad Media siempre tan cambiante, y sujetas a herencias, behetrías, cambios de propiedad de las aldeas por diferentes causas, la institución más estable, muchas veces, era la eclesiástica. La diócesis, como es sabido, no organizaba únicamente asuntos religiosos o de pastoral, tenía más formas de poder mundano. Por eso, solían usarse los “arzedianatos y arziprestazgos” como bases de la recaudación de impuestos por parte del realengo, no otro tipo de impuestos que eran ejercidos por el señor feudal en función de la administración de sus tierras, o aldeas.
En la denominada “Comarca del Campo de Ledesma”, era el arciprestazgo, y el arcedianato los que recaudaban los impuestos, y establecían una jurisdicción administrativa basada en las parroquias y las iglesias. En dicho Arzedianato de Ledesma se habían creado los siguientes arciprestazgos:
Ledesma, Tavera, Villarino, Vitigudino, La Rivera y Rollán.
Lo más destacable de esta etapa de iglesias, parroquias y poblaciones, es que en el el siglo XIV, todavía se conservan la mayor parte de las poblaciones de la primera fase de la repoblación, pero ya se observa una tendencia al agrupamiento de lugares e iglesias, creándose los anejos. Estos anejos irían sucesivamente perdiendo población, entrando en muchos casos en ruina de sus iglesias, y pérdida de población que ya se muestra con toda claridad en este siglo:
o                         Del Curato o Parroquia de Aldeadávila dependían las iglesias de Aldeadávila y de su Anejo del Alcornocal[1]. Este despoblado se mantuvo hasta bien avanzado el siglo XVII. Es probable que esta iglesia del Alcornocal tuviera la advocación de San Pelayo-ermita de San Pelayo de Aldeadávila-.
o                         Del Curato o Parroquia de Corporario dependían las iglesias de Corporario y su anejo Cuadrilleros, siendo la probable parroquia de este antiguo lugar la de San Sebastián.
o                         La Parroquia de Villarino no tenía anejos en aquel momento.
Estos anejos del curato de Aldeadávila, y del de Corporario, eran lugares en el siglo XIV, perdiendo tal categoría en el siglo XVI, bajo la influencia de las localidades más pujantes. El motivo de la pujanza de Aldeadávila y Corporario hay que buscarla, según se ha visto en su condición militar junto a la frontera.
En otras localidades, los anejos existentes en el s.XIV han desparecido en la actualidad, como:
o                         Guadramiro con sus anejos de Herbalejos y Huruelos.
o                         Ituero con sus anejos de Ituerino y La Cabeza del Caballo.
o                         La Peña con su anejo de La Vega.
En otros casos, el anejo ha logrado recientemente crecer:
o                         La Vídola con su anejo de La Zarza.
Y en otros casos, la repoblación “oficial” le benefició mucho, y se le agregaron gran número de poblaciones:
o                         La Cabeza de Framontanos con sus anejos de: Ahigal, Las Uces, La Moral, La Moral de Cipérez.


Pila bautismal románica de Aldeadávila de la Ribera, hacia 1262. De influencia estilística riojana, y muy semejante a la conservada en Corporario.

[1]         El antiguo lugar de Alcornocal estaba situado en la zona que actualmente se conoce como El Encinal.


[1]         “BALÍA”: Valía, posteriormente sinónimo de Encomienda.
[2]         SÁNCHEZ HERRERO, José: “Las diócesis del Reino de León, siglos XIV y XV”, publicado en 1978 por el Centro de Estudios e Investigación San Isidoro, p.432.

martes, 9 de junio de 2015

El sentido comercial de LAS RODAS DE LEDESMA

La Historia diferente de LAS ARRIBES DEL DUERO- parte 107
La Baja Edad Media, trajo en las aldeas de la Tierra de Ledesma no sólo un fuerte dominio de los Señores feudales, cada vez más discutido por otra parte, sino también un impulso del comercio y de la ganadería. Es precisamente este paso de los ganados lanares a través de las sendas y calzadas del Concejo de Ledesma el que dará significado al término Roda. La cabecera de la Roda indica el lugar donde precisamente se cobraba este impuesto.
La cabecera de Villarino se ha mantenido desde que tenemos noticia, pues en esta población se podía recaudar el impuesto de la calzada zamorana que libraba el río Tormes, mientras que la de Masueco ha sido repartida a veces con la localidad de Mieza.

La explicación o significado del término que damos procede de una Enciclopedia de 1810.


Mapa del Oeste salmantino en 1783, por Tomás López. Fuente: MAGRAMA (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente).

En él se aprecian las Rodas de Campo de Ledesma, de Cipérez, de Villarino y de Mieza. En esta última se ve el Territorio de la Ribera salmantina.


Casa histórica del Barrio de La Atalaya en Aldeadávila de la Ribera. Abajo se pueden ver los tres cachorros, que son ménsulas en cantería de granito labradas, que sostienen la balconada corrida.


miércoles, 22 de junio de 2011

Historia de las Arribes de Salamanca en el siglo XIX

"Los Humos de Masueco", entre este pueblo y pereña, en la Ribera del duero salmantina. Tal como vió Miguel de Unamuno las dos cascadas en los primeros días de mayo de 1902. Archivo Miguel de Unamuno, USAL. Biblioteca Hispana, Gobierno de España.


Multitud de anécdotas e historias en un siglo XIX desbordante, y caracterizado por las continuas batallas y luchas de partidas y ejércitos:
franceses, absolutistas, liberales, miguelistas portugueses, y tambié cómo no de un pueblo contra otro, y de las bravuconas gentes de la Ribera contra las de "las aldeas"...
Toda esta serie de acontecimientos marcaron el terror y el miedo en nuestras gentes, que terminaron acostumbrándose a la violencia juvenil como algo cotidiano.


El siglo XIX termina peor de lo que empezó con hambrunas, cólera, y la terrible filoxera que arruinó nuestras viñas. Estos problemas causaron en definitiva, a partir de 1895 la gran emigración a América de todos nuestros pueblos, que cambiarían para siempre ...


Una historia llena de momentos desconocidos, y ¡tan diferente de nuestra vida actual!
Por Anastasia Sánchez.

Podéis visitar este documento completo descargable en pdf:



historias de Contrabandistas en Las Arribes del Duero


Una de las casas más antiguas de Aldeadávila de la Ribera, calle Travesía de Abajo, y que mejor reflejan la arquitectura tradicional antes del inicio del cambio en las construcciones del último tercio del s.XIX. No está restaurada todavía.

martes, 22 de febrero de 2011

Los 5.000 duros del cura de MIEZA de la RIBERA

“Aparecen 5.000 duros”

“El Adelanto de Salamanca”, 14 de Abril de 1919, El Corresponsal en Barruecopardo. P.4. Hemeroteca de la B.N.E. el Cura Felicísimo Conde era natural de La Cabeza del Caballo.


Algunos, como el cura de Mieza de la Ribera en 1919 D. Felicísimo Conde, descubren una verdadera fortuna revisando unos pergaminos :


Barca de la Aduana de Aldeadávila, muy cerca de "La Codi", en 1906
“Con gran satisfacción voy á contar á los lectores de EL ADELANTO el generoso rasgo del Sr. Cura-Ecónomo de Mieza, D. Felicísimo Conde, coadjutor de Aldeadávila de la Ribera, hasta hace muy poco.


Se hallaba el Ilustrado sacerdote revisando unos pergaminos parroquiales cuando he aquí que aparecen ante sus asombrados ojos, billetes del Banco de España, títulos de la Deuda, recibos y otros documentos, por valor de 25.000 pesetas, de cuyo hallazgo dio cuenta á sus superiores acto seguido.


A solas con su conciencia, y sin sospecha remota de que tal cantidad pudiera encontrarse entre aquellos arrinconados libros, bien pudo el Sr. Conde guardársela tranquilamente, que nadie le disputaría el tesoro.


Quién pensaba en ciertas mujeres, que asistieron en sus últimos momentos al difunto sacerdote, víctima de la pasada epidemia; quién decía que la llamada á solas á su hermana, había sido para entregarle la cárter?; ó ya que ésta la había llevado el muerto al sepulcro, del que intentó exhumarle; lo cierto es que nadie sabía dónde había ido el dinero del malogrado D. Gabriel, pero no lo es menos que nadie pensaba ya en tal asunto, y menos que pudiera encontrarse el dinero desaparecido bajo el balduque parroquial.


Buen ejemplo para sus paisanos de Cabeza del Caballo, que pleitean por nimiedades, y para toda la Ribera, cuyo individual egoísmo va rompiendo aquel lazo de desprendimiento y solidaridad, que se va perdiendo aun entre las propias familias, que ya no se hablan y menos se acompañan y ayudan. El Sr. Conde ha esculpido su nombre con áureas letras y elevado el nivel moral de esta comarca, cuya mira será el noble rasgo de tan virtuoso sacerdote, que tanto ha dignificado y honrado á su patria chica.


*


Y para terminar, bosquejaré lo que ha habido que hacer para malentretener el hambre del pueblo. Se trajo un vagón de patatas ; se dieron vales; se rebajó á los pobres el pan y la harina y se hizo alguna limosna. Más las patatas se han terminado y las gentes no encuentran austitutivo, por lo que teniendo en cuenta los informes de la bondad de la algarroba, preparamos tina calderada de la sutiltiva legumbre, y aprovechando la oportunidad de estar el pueblo reunido, para oír cánticos y poesías, se las dimos á probar, diciendo unos que eran lentejas y otros que las habiamos condimentado con conejos para darle el buen gusto de su salsa, y la verdad es que á tres libras de algarrobas, 0,60 pesetas, le agregamos tan sólo 0,30 de aceite y 0,10 entre ajo, cebolla, laurel y perejil; total una peseta, para hartar á una docena de personas de buen estómago.


En la farmacia se venden, pues, lentejas de Saucelle, con gran contento de muchos pobres, que en otro caso ni sabrían ni tendrían que comer.


Ministros de la Corona, representantes en Cortes y diputados provinciales, no miréis sólo al que alborota en la ciudad, atended igualmente al que depaupera en las aldeas, donde no hay trabajo, ni cultura, ni apenas caridad.


*


Aunque la situación económica no ha variado, y aquí sí hay motivos para emigrar por carecer de todo, hoy es el color verde el que matiza mi crónica como símbolo de las más halagüeñas esperanzas.


Escatimado y desvirtuado el concurso de caminos vecinales, cuyo proposito era el de hacer todos cuantos se solicitaran dentro del mínimum de oferta, que no otra cosa significaba el reproche de Cambó á los pueblos que no habían acudido al llamamiento del Gobierno en anteriores concursos; trastornado, repito, por las mil adversas circustancias, aún nos quedan dentro del pequeño alcance de lo asignado á esta provincia los caminos de Aldeadávila y Vilvestre á Barruecopardo, y Bermellar al camino de Resbala.


Bien sensible es que el exiguo radio á que se extiende el millón y pico de pesetas de Salamanca deje fuera los caminos de Vitigudino y Milano máxime que este había dado grandes facilidades; pero no ha de atenuar el gran avance de esta Ribera hacia el establecimiento regular de sus principales comunicaciones, ni ha de mitigar el entusiasmo de los amantes de su adelanto, ni de los necesitados de tales vías para vivir.


El agricultor y ganadero, el industrial, el comerciante, el bracero, todos sin excepción, sufrían el atraso hurdano de esta comarca, tan susceptible de mejora, y todos maldecían el intransitable estado de sus caminos, que traían aparejadas la miseria y la incultura. Ya no se piensa que la carretera da salida á la tímida aldeana para convertirla en desenvuelta señorita, ni que el mozuelo sanote abandone á la anciana abuela para perderse en la ciudad. No. Los caminos son fuente de vida, base de cultura y medio acaso por donde fluya lo podrido de los pueblos.


El Corresponsal”.

En CORPORARIO, por aquellos años se cantaba la siguiente versión del "Romance de la Muerte":

"Ya no hallaba qué cazar,
ni tampoco caza había
si no son los cuervos negros,
que los perros no querían".

Recogido Fedrico de Onís en CORPORARIO, en 1910. Fuente: "Cuesta del Zarzal. Blogia"



Cartel de Senderismo de Mieza. Por el Balcón de LA CODI.

Uno de los más bellos Miradores de LAS ARRIBES es el "Balcón de LA CODI", que en nuestra antigua Habla de la Ribera, significa precisamente eso: "Balcón, Mirador". Fue admirado repetidas veces por Miguel de Unamuno.

Ahora precisamente que la Diputación de Salamanca se olvida de esta parte de las Arribes, y sólo publicita y mejora los Miradores entre Vilvestre y La Fregeneda.

jueves, 22 de abril de 2010

Los Concejos medievales de Villa y Tierra en Castilla y León

Antigua Calzada medieval de peregrinos y monjes que conduce desde La Verde y Rivas a ALDEADÁVILA de la Ribera (SALAMANCA)

La historiografía ha tratado casi siempre de estudiar la historia como una sucesión de toma de territorios, torres y castillos por parte de determinados señores, noble o reyes, sin dedicarse lo suficiente a estudiar la vida de los modestos habitantes de los lugares, aldeas, y en el mejor de los casos villas. Dentro de esta nueva forma de ver la historia hay un interés indudable, tanto en España como en Portugal por analizar el funcionamiento de los antiguos concejos (devenidos posteriormente en municipios) , y su encuadre dentro de las políticas regias, eclesial y de los diferentes caballeros que señoreaban la mayor parte de los territorios.




Desde que Sánchez Albornoz hablara de una nueva forma libre de ver las relaciones en los nuevos concejos de esta época, hasta la visión actual que los vuelve a encuadrar dentro de una estructura totalemte feudal, han pasado muchos años y teorías, nosotros trataremos también de aportar datos históricos de esta zona relativos a los primeros años de creación y funcionamiento de los concejos.


Nos interesa ver su funcionamiento en los primeros siglos de la repoblación (S. X al s.XIII) el papel que desempeñaron en estas tierras los concejos de villa y tierra.

Escaleras medievales de caracol de acceso a la TORRE DE ALDEADAVILA

lunes, 22 de febrero de 2010

Personas que dejaron "huella" en Aldeadávila de la Ribera (ARRIBES de Salamanca)

Sor Alegría. Aldeadávila, 1880.

Estamos buscando datos, y completando pequeñas biografías de personajes ilustres de nuestra Villa. Personas que desarrollaron importantes puestos en la política española, en la Universidad de Salamanca, interesantes escritoras, novelistas, comediantes...o religiosas que dejaron su "huella" a través de la historia, no sólo en Las Arribes, sino por todo el planeta.

Dejo aquí el enlace de los datos que tenemos hasta hoy. Si alguna persona desea darnos más información, lo puede hacer a través de comentarios, o a:
tourismaldeadavila@gmail.com

Aprovechamos para dar las gracias por la gran cantidad de fotografías que nos estáis dejando en la Oficina de Turismo de Aldeadávila.

http://www.wikisalamanca.org/?title=Aldead%C3%A1vila_de_la_Ribera#Personajes_ilustres

viernes, 12 de febrero de 2010

Una opción de viajes de invierno: de crucero por el río Duero. Entre España y Portugal


No es la primera vez que dos enamorados eligen las aguas de este río y la cubierta del catamarán “El Corazón de las Arribes” para escenificar un amor y un compromiso de convivencia que, desean y esperan, sea para siempre. Pero en este caso, YOLANDA y JESÚS además desean gritar ese amor a los cuatro vientos y lo harán el próximo SABADO, día 5 de los corrientes. En esta ocasión, algunas televisiones y otros medios de comunicación les acompañarán, obrarán como testigos y darán traslado de lo acontecido a miles de lectores y telespectadores.


Lejos, muy lejos, quedan aquellos tiempos en que el río obraba como único testigo y los contrayentes –español y portuguesa, portugués y española- formalizaban su compromiso en soledad y silencio, con una mirada cómplice y enamorada; sin necesidad de un sacerdote porque la Santa Madre Iglesia tampoco obliga a ello; en tanto que el sol se ocultaba por poniente. Y después, al contrabando, oficio de los desheredados y de los rebeldes que nunca aceptaron aquel prejuicioso “de Espanha ni bom vento ni bom casamento” ni aquella frontera social “de costas voltas o viradas” (de dos países que se dan la espalda).


El padre Pontes, mítico cura portugués, contrabandista y pasador de gentes, nos comenta que llegó a celebrar “muchos matrimonios mixtos en tiempos del contrabando” aunque ahora la vieja frontera comience a ser olvidada y pocos son los que eligen “la raya” para contraer matrimonio.


Así pues, escenario singular es el elegido por YOLANDA Y JESÚS para unir sus destinos. Esta pareja no solamente van a darse el “sí, quiero” sobre la cubierta de un barco, sino que además lo harán, a pesar de estar aun lejos del Atlántico, en las aguas internacionales que separan el Portugal y la España más profundos.




Y cuando MANOLO, capitán y timonel del “Corazón de las Arribes”, les indiquen que navegan junto al Picón de Felipe, un descomunal peñasco de más de 500 metros de altura que se asoma vertiginoso sobre el río, por favor que alguien les cuente detalladamente la leyenda de Felipe.




Brevemente les diré que Felipe fue un pastor español que, por amor hacia una pastora portuguesa, trataba de derribar la descomunal mole granítica (que hoy lleva su nombre) con la única ayuda de su martillo y transformarla en puente que le llevase hacia su amada. Obviamente, Felipe no logró su objetivo y por ello muchos creen que se trata únicamente de la leyenda de un loco, pero a nosotros se nos antoja que es el mito que la cultura popular rayana ha creado para el prototipo de hombre luchador e irredento que quiere romper fronteras; sobre todo las más duras y difíciles, que son las fronteras mentales y sociales (que tanto monta).




No todos los que contraen matrimonio pueden hacerlo en esa catedral natural hecha de piedra y agua que es el cañón del Duero, ni tendrán un pastor (sea cura, concejal u alcalde) que les hable de otro pastor llamado Felipe. A algunos, si volviésemos a casarnos, nos gustaría que a modo de sermón nos contasen esta hermosa leyenda tan acorde con el amor, su fuerza y su tesón, mientras el rumor del río nos dice que estamos en “tierra de nadie”, lugar común para todos los enamorados. Y para muchos a los que nos encanta ir de boda.


"La naturaleza hace que los hombres nos parezcamos unos a otros y nos juntemos; la educación hace que seamos diferentes y que nos alejemos."


Confucio, filósofo chino. Siglo VI a.C.




Daniel Sagredo.






Aldeadávila de la Ribera, Arribes del Duero. SALAMANCA.


Enlaces de interés:


*Crucero fluvial "CORAZÓN DE LAS ARRIBES": http://www.corazondelasarribes.com/


*Leyenda cultural de frontera del "PICÓN DE FELIPE":

 http://www.aldeadavila.com/historia/salamanca-la-leyenda-cultural-del-picon-de-felipe-arribes-del-duero/

sábado, 14 de noviembre de 2009

El Conde e infante Sancho I Pérez en las aldeas de Ledesma (1296-1322)




El Tratado de Alcañices marca definitivamente las fronteras con Tras-os-Montes en varias provincias de la actual España, y entre ellas en Salamanca.
El momento en Castilla es de gran debilidad, debido al período transitorio de regencia, pero no así en Portugal donde el rey labrador Dom Dinis , ejerce una gran labor de potenciación del campo portugués-de ahí su nombre- y la creación de nuevas poblaciones en toda la Raya fronteriza.
Es de suponer que los actos de Sancho Pérez en las fortalezas de las Arribes del Duero fueran más despóticas, y hay que verlas como una unidad de acción con su tío el infante D.Juan, entre 1288 y 1313.
Con motivo del Tratado de Alcañices en 1297, Castilla reconoce la pérdida de gran parte de la región de Riba-Côa, situada entre los ríos Águeda y Côa, siendo necesario por parte del monarca Fernando IV recompensar estas pérdidas señoriales al conde Sancho. Para ello, una de las disposiciones firmadas en dicho tratado habla de la cesión hecha días antes de la firma del Tratado ( 28 de agosto de 1297) por Fernando IV a su primo don Sancho de las villas y castillos de:
“Galisteo, Granada (Granadilla) y Miranda a cambio de todas las villas y castillos que poseía en territorio de Riba de Côa: Sabugal, Alfaiates, Vila Maior, Castel Bom, Almeida, Castel Rodrigo, y castel Melhor, que habían formado parte, junto con Ledesma, del señorío de su padre el infante don Pedro[1].”




En este sentido de reestructuración del señorío de Ledesma, a consecuencia de la franja del Côa,tenemos que entender la reclamación que formulan todas las aldeas, o la mayor parte de ellas, de la comarca de la Ribera, para volver a formar parte del realengo. Se trataba no sólo del señorío de Ledesma, sino del rearme y fortificación posteriores por parte de León, para evitar nuevas invasiones como la que realizó dom Dinís a estas tierras salmantinas en abril de 1296, y que le llevó en una campaña relámpago hasta las puertas mismas de Valladolid, hasta la villa de Simancas.
Parece ser, por el documento encontrado, que todo el concejo de Ledesma consiguió volver a ser de realengo a partir de las Cortes de León celebras en 1322, dejando a su paso torres y fortificaciones hoy derruídas, de las que apenas tenemos noticias, pero que integrarían posteriormente parte integrante de la remodelación de iglesias y parroquias entre los siglos XV y XVI.
Manuel Villar nos dice que Sancho Pérez, al igual que su padre era un noble que participaba en las campañas bélicas de su rey, en este caso Sancho IV de Castilla:




“En 1308 fueron con el rey al cerco de Tordehumos, contra el rebelde don Juan Núñez de Lara, entre otros caballeros salmantinos: don Sancho Pérez, Señor de Ledesma”.




Este Sancho Pérez de Paz iba a verse favorablemente agraciado por las donaciones de su padre, Regente de la minoría de Alfonso XI:




“ el rey le concedió en 1312 el Señorío de la calle de los Corrales de la Rúa y Alcaicería, el señorío de pueblos de Ledesma..”[1]




Es este Sancho Pérez, quien aparece citado en diversas ocasiones con el título de infante, y enterrado en Ledesma:




“En el claustro yacía otro infante, don Sancho Señor de Ledesma, hijo de don Pedro y sobrino de Sancho (IV)[2]”.




Sin embargo, el Visitador general de la diócesis de Salamanca, especifica más concretamente la iglesia y lugar:




“Iglesia de Santa María de Ledesma. La yglesia mayor se diçe de Santa María de la Asumpçión…en la capilla mayor está enterrado el príncipe don Sancho.”[3]




Este libro nos indica también parte de su patronazgo en el lugar de Monleras, también de la comarca de Ledesma:




“Monleras. …Aquí está la renta de la capellanía que fundó el Infante Don Sancho, que está enterrado en Ledesma, y sirve allí, aunque aquí tiene la renta, vale çien ducados, es a provisión del Papa y de Vª.Sª, conforme el mes en que vacare. La fundación está en el archivo de Ledesma y del Arzediano de Ledesma a prebención con el obispo”.[4]




A instancias de Doña María de Molina se reúnen los dos regentes, el nuestro y Don Jaime para una nueva campaña en Granada, y fatalmente fallecen los dos...
Esta circunstancia la saben aprovechar los regentes del concejo de Ledesma para reclamar la vuelta a su territorio de todas las aldeas que habían sido desgajadas.
Los mejores catálogos e información sobre el contenido tratado en las Cortes de Castilla durante la Regencia de Alfonso XI se han publicado por O’Callaghan en el último decenio del siglo pasado, y son de obligada revisión para conocer los aspectos de la vida económica y política de aquellos años en nuestra región, en concreto:




“Catálogo de los cuadernos de las Cortes de Castilla y León, 1252-1348”, Anuario de historia del Derecho Español (1992).
“Cuadernos inéditos de Valladolid 1300 y Burgos 1308”. “Historia. Instituciones. Documentos, 13 (1996).




Bernardo Dorado en su “Historia de la Ciudad de Salamanca”, editada en 1861 en la “Imprenta del Adelante” nos da datos históricos muy concretos del mal llamado Infante Don Sancho, y de su vinculación con las aldeas de Ledesma, principalmente con Monleras y El Cubo de Don Sancho:
Así, en el apartado referido a la Villa de Ledesma, p. 58:




“Villa de Ledesma: Después de los moros pobló á esta villa D. Fernando II, rey de Leon,por los años de 1177, siendo de la Real Corona, hasta que por los años de 1300 se le dio en alimentos al infante D. Sancho, hijo del infante D. Pedro, y nieto de D.Alfonso el Sabio; lo que se sabe de su vida y trabajos por documentos generales es, que siempre anduvo en desgracia de nuestros monarcas D.Sancho el Bravo y D. Fernando IV, por cuyo motivo estba de ordinario como fugitivo de esta villa-Ledesma-, ó en los lugares del Cubo-Cubo de Don Sancho- y de Monleras, en los que dejó muestras de su magnificiencia. En su villa fundó a sus expensas la Iglesia mayor[1], obra verdaderamente real y magnífica; la del lugar de Monleras, en donde tenía su palacio y residencia, la dejó empezada, no la acabó por faltarle la vida en el año de 1314, dejando en su testamento á dicho lugar por heredero de sus yugadas, montes, prados, yerbas, fuentes, bebederos, casas, pocilgas, haceñas y demás provechos, con la carga de pagar al capellan de la villa para que diga ciertas misas por su alma… muerto D. Sancho recayó esta villa y jurisdicción en la real Corona, hasta que en el año de 1332 D. Alfonso XI la cedió a su hijo Sancho…”






El que no tuviera su residencia en Ledesma, da muestras evidentes de su distanciamiento del Concejo, y de la importancia que ya tenían en el siglo XIII determinados lugares y aldeas de Ledesma.
Sancho Pérez, dueño de toda la comarca de Ledesma, favorece con su patronazgo y otras obras, que de momento no sabemos a Ledesma, Monleras y El Cubo entre otros lugares, y se ve forzado a devolver, antes de las Cortes de 1313 el Condado de Ledesma, pero los lugares de Mieza, Aldeadávila, Corporario, La Cabeza de Framontanos, Pereña y Villarino, no los ha devuelto en esa fecha, porque los documentos de la Cortes castellanas de 1313, 1315 y 1322, así lo demuestran.
En definitiva, hay un acastillamiento y una lucha entre el Concejo de Ledesma, y este importante Señor feudal por el control de todo el territorio fronterizo de las Arribes, lo que influirá en el futuro en una especificidad mayor de esta comarca con relación al resto de la Tierra de Ledesma. Así mismo sabemos que en estos lugares se construyeron casas fuertes, y el Concejo de Ledesma pide que se derriben.




“Otrosí que las villas é los logares que fueron de Don Alfonso fijo del Infante Don Fernando, é de Don Sancho fijo del Infante Don Pedro, que son Beiar, é Montemaior, é Miranda, é Granada[1], é Galisteo, é Alba, é Salvatierra é Ledesma con todos sus términos, que estas dichas villas que non sean dadas a Reynos, nin á infanzones, nin á ricos omes, nin á cavalleros, nin á los dichos Don Alfonso nin á Don Pedro que se lama fijo de Don Sancho, nin á ninguno de los regnos nin de fuera de los regnos, nin dean metidos á juicio, mas que finquen Reales segunt en tiempo del Rey Don Fernando que ganó á Sevilla.
Otrosí confirmamos al concejo de Ledesma que haian sus aldeas que son estas: Penna, Villarino d’Arias, Darlos, La Cabeza de fuera mercados, Aldea d’Auila, Mieza...”










Los procuradores de la villa de Ledesma y pertenecientes a la Hermandad fueron: Garcia Suarez y Alfonso Phelipe[2].


[1] Granadilla, Salamanca.
[2] Mss de SALAZAR: “Gonzalo Johannes y Alfonso Felipes”.Carta de Hermandad de los caballeros y nobles. 1313. Minoría de Alfonso XI.


[1] Iglesia de Santa María de la Asunción.
[1] Idem, p. 8.
[2] QUADRADO, José María: “Salamanca, Ávila y Segovia”, publicado por D. Cortezo y Ca., 1884 en Barcelona.
[3] CASASECA CASASECA, Antonio y NIETO GONZÁLEZ, José ramón: “Libro de los Lugares y aldeas del Obispado de Salamanca (manuscrito de 1604-1629)”, Ediciones Universidad de salamanca y Excma. Diputación Provincial de Salamanca, ISBN: 84-7481-189-9, 1982. P.3.
[4] Idem, página 14.


[1] “Las relaciones entre Portugal y Castilla durante el siglo XIII, Manuel González Jiménez, de la Universidad de Sevilla”. Páginas 17 y 18.